HISTORIA DE LA PARROQUIA

Iglesia de San Andrés y Santa María de la Arrixaca

La Iglesia de San Andrés y Santa María de la Arrixaca no siempre estuvo ubicada en el actual Templo. Fue precisamente el 30 de noviembre de 1887 cuando se realizó el Acto de Traslación de la Parroquia de la primitiva Iglesia de San Andrés al de la Iglesia de San Agustín (explicado en el siguiente apartado "Decreto de Traslación" de esta sección).

Podemos situar los orígenes de nuestro actual templo a finales del siglo XVI, cuando los agustinos se trasladaron de la entonces Ermita de San Sebastián a la Capilla de la Arrixaca, y así comenzaron a construir lo que sería el convento de los Agustinos en el lugar que hoy ocupa nuestra parroquia de San Andrés y Santa María de la Arrixaca.

Nuestra iglesia ha sido descrita por numeroso eruditos que han tratado la historia de Murcia: Díaz Cassou recoge en su libro "Serie de los obispos de Cartagena" diversas noticias sobre los Agustinos en relación a los diferentes episcopados; González Simancas en su "Catálogo Monumental".

A modo de resumen, podemos señalar que, en tiempos del obispo D. Fernando de Pedrosa, en concreto en 1397, "vinieron a establecerse frente a la actual Ermita de San Antón de la Ciudad de Murcia, los Agustinos de San Ginés de la Jara". Por recomendación del obispo Mateo Lang, "les dio el Arrixaca, de la ciudad de Murcia (9 de noviembre de 1514), aunque siguieron teniendo extramuros su convento, frente a San Antón, sufriendo por esta causa grandes daños en la riada de 1531".

Destruido el convento de Padres Agustinos que estos fundaron en 1579 junto a la iglesia antigua de Nuestra Señora de la Arrixaca, y conservándose únicamente el templo cuya construcción continuaba en 1630, Don Pedro Molina, primer Marqués de Corvera, restauró completamente aquella iglesia que vino a quedar unida a la de los frailes en forma de amplia capilla en el lado de la epístola.

El 7 de marzo de 1646, "los Señores Murcia habían dado posesión a los Agustinos de la ermita contigua de San Sebastián; En 1651 se produce la Riada de San Calixto: casi se hunde del todo el convento de San Agustín. Así el 16 de marzo de 1675, los agustinos se enfrentaron la cofradía, acudiendo a un pleito de los interminables que acostumbraban las comunidades, y zanjando dicha cuestión decidieron demoler (el 10 de Febrero de 1676) la ermita de San Sebastián y construir la de Jesús, otorgando de ello escritura de 2 de Marzo de 1676".

El 28 de enero de 1762, Ee Obispo Diego de Roxas y Contreras ayudó a los Agustinos de Murcia a que terminaran la fachada de San Agustín, excepto las torres. El 5 de Marzo de 1765, "se tapó la comunicación que venía teniendo con la iglesia de Jesús; y fue a causa de haber ganado la Cofradía de este nombre el pleito que seguía con los frailes agustinos". El convento de San Agustín, fue "profanado después en 15 de noviembre de 1834, siendo la iglesia destinada a polvorín (1836) y luego a almacén de carbón y leña. En el intervalo entre los obispos Azpeytia y Barrio, se demolió el convento de San Agustín para hacer plaza de toros (1846)."

El edificio principal hoy sirve de parroquia en el histórico barrio (arrabal de la Arrixaca) habitado por mozárabes durante la dominación musulmana y por mudéjares a raíz de la reconquista. Esta iglesia tuvo retirado el culto desde 1835 a 1851 hasta que en esta última fecha se hicieron obras de reparación. La comunidad tenía muchas y valiosas obras de arte, pero todo fue destruido en los azarosos días de la exclaustración queriendo incendiarle la noche del de agosto de 1835, siendo al fin profanado el 15 de noviembre del mismo año con actos sacrílegos y repugnantes, quedando la iglesia desde 1836 para polvorín y más tarde para almacén público de leña y carbón hasta que en1853, el que fue luego Cardenal arzobispo de Valencia, el entonces obispo de Murcia, Excmo. e Ilmo. Sr. D. Mariano Barrio Fernándezpudo conseguir la adquisición de dicha iglesia, costeó sus muchas obras de blanqueos, reparación, construcción de altares y efectos.

Los antiguos frescos obras de D. Pablo Sístorique decoraban las paredes, naves y capillas, fueron borrados por un blanqueo general de los muros... ". (pintura que hoy podemos comprobar sobre un fragmento conservado, en la actual capilla de San José, Santa Lucia y Atrio de la Iglesia).

Finalmente, conviene reseñar que durante la Guerra Civil (1936 a 1939) la iglesia volvió a convertirse en almacén y garaje; al final de la guerra, una vez reconstruída, se abrió nuevamente al culto.

Hoy, podemos decir que nuestra madre, la Virgen de la Arrixaca, nos ha regalado un precioso templo donde anegar nuestro corazón errante y en cuyo regazo descansa mi tan querido San Andrés.

Andrés Silvente González

 Decreto de Traslación de la Parroquia de San Andrés

Un acontecimiento importante para los feligreses de San Andrés fue el traslado de la antigua iglesia de San Andrés a la actual iglesia, entonces convento de los Hermanos Agustinos, y que tuvo lugar el 30 de noviembre de 1886, tal es como se desprende de unos apuntes encontrados en el libro 23 de bautismo de la parroquia; En este libro, que mantiene inscritos los bautizos acontecidos en la parroquia de San Andrés desde el 12 de octubre de 1884 a 25 de febrero de 1887, se recoge un documento importante en la historia de nuestra parroquia, me refiero al “Decreto de traslación” de la primitiva iglesia de San Andrés a su nueva sede, el antiguo convento de los Agustinos.

A partir aquí podemos sacar dos fundadas conclusiones; una que los bautizos celebrados desde el 30 de noviembre de 1886 se llevaron a cabo en la actual iglesia de San Andrés y otra, que los bautizos anteriores a esa fecha fueron celebrados en la primitiva iglesia de San Andrés de ahí que los libros 16 al libro  22 de bautismos que se encuentran en el archivo parroquial de la actual iglesia de San Andrés proceden de los bautizos celebrados en la antigua parroquia de San Andrés.

Tales aseveraciones son concluyente a partir del hallazgo del Decreto de traslación acordado por el Obispado y que unido al libro 23 de los de bautismos de la parroquia, que dice así:

“En la solicitud que con fecha diez y siete de mayo último ha elevado a su excelencia Ilustrísima el obispo mi señor como encargado del Gobierno de la diócesis por ausencia del mismo, hemos tenido a bien decretar los siguientes DECRETO: Murcia 1 de julio de 1886  en vista de lo expuesto en la presente  solicitud dirigida a Su Excelencia Ilustrísimo Obispo mi señor con fecha de 17 de mayo del corriente año por el Sr. Cura Ecónomo y vecinos de la parroquia de San Andrés de este ciudad suplicando  se dignare acorad las traslación de la parroquia al templo de san Agustín teniendo consideración que el Señor Cura ecónomo de San Antolín a quien de nuestra orden pasó la citada solicitud por hallase situado el templo de San Agustín dentro de los límites  de su feligresía informó favorablemente la petición del Sr. Cura ecónomo y vecinos de San Andrés, exponiendo que la cesión de dicho templo para la iglesia parroquial no perjudicaba los derechos del párroco de San Antolín ni al culto establecido y propio de su iglesia.

Considerando que con la traslación de la parroquia de San Andrés al templo de San Agustín en nada perjudica a las asociaciones religiosas establecidas en este; antes bien ha de encontrar nuevos auxiliares para el culto en el Sr. Cura y clero asignado a la parroquia de San Antolín. Deseando proveer lo conveniente a fin de que el Sr. Cura y vecinos de San Andrés tengan un templo parroquial decoro y digno donde puedan tributar culto a Dios con la majestad y esplendor propios de la piedad y sentimiento católicos de los numeroso fieles de esta feligresía en virtud de las facultades que nos están conferidas como encargo del gobierno de las Diócesis, por ausencia de Excmo. Prelado Ordenamos: que la parroquia  de San Andrés de esta ciudad se traslade e instale canónicamente en el templo de San Agustín quedando este independiente y segregado de jurisdicción del Sr. Cura de San Antolín agregándose  uniéndose desde hoy para el futuro a la parroquia de San Andrés. Comuníquese este decreto al Sr. Cura ecónomo y vecinos de San Andrés y procediéndose desde luego a la instalación canónica de la parroquia  en la iglesia de San Agustín trasladándose a ella la pila bautismal, vasos sagrados y demás efectos propios de la parquilla de San Andrés; procediéndose ante de acuerdo para el orden debido con el Ilustrísimo Sr. Mayordomo de la Iglesia de San Antolín a quien se dirigirá atento oficio comunicándole esta resolución: hágase también saber al cura ecónomo de San Antolín  por medio de oficio para los efectos correspondientes  y por último encargamos al sr. cura ecónomo de San Andrés que forme un exacto  inventario de todo lo perteneciente a la parroquia y emita a esta secretaría de Cámara copia del mismo a los consiguientes. Murcia ut supra.

Firmado Gabriel Mallo.

SR. CURA ECÓNOMO y FELIGRESES DE SAN ANDRÉS."

Finalmente, conviene señalar que en el momento de traslación el cura ecónomo era D. Juan Baleriola Martínez y siendo posteriormente, el 16 de diciembre de 1887, incorporado a la parroquia como coadjutor D. José Martínez Moreno.

Andrés Silvente González y Jesús Martínez Martínez

Otros datos históricos

El 28 de agosto de 1748, festividad de San Agustín, se puso la primera piedra, y el 28 de enero de 1762, se concluyó con la gran fachada en la que se utilizaron materiales procedentes de un templo romano descubierto en Monteagudo dos años antes. Destacamos las dos columnas estriadas de mármol rojo. Se realiza la construcción incorporando la antigua capilla de la Arrixaca y como parte de un gran convento de Agustinos.

  • Durante los años 1835 al 1851 no se celebró el culto en este lugar. ¿Qué pasó? Fueron suprimidos todos los conventos con menos de 12 frailes y, como en este sólo quedaban 4, tuvieron que marcharse a otro convento de Zaragoza. El 2 de agosto del 1835 hubo un intento de incendio y el 15 del mismo mes fue profanado el templo y arrasados los altares, las imágenes y la decoración de Pablo Sístori. El templo quedó como cuartel y polvorín y, después, como almacén público de leña o carbón. En 1848 fue demolido todo el Convento para construir en el solar una plaza de toros. Se salvó el templo por su grandes dimensiones y por las "columnas romanas de la fachada" que merecían más respeto.
  • En 1853, el Obispo D. Mariano Barrio Fernández recupera el templo para el culto, lo enriquece con altares, imágenes y retablos, entre ellos el que ahora hemos rehabilitado, que fue sólo parcialmente dañado en la guerra del 36-39. Regaló una campana y un órgano. Trasladó a este lugar obras de arte del monasterio de los Jerónimos, como la vida de S. José, de Senén Vila, que conservamos en la capilla de la Arrixaca.
  • La mañana del 19 de julio de 1936, el sacerdote tuvo que interrumpir la celebración de la Eucaristía y se cerró el templo. Al día siguiente, a las 12 de la noche, un joven de 17 años, arriesgando su vida, retiró todas las HOSTIAS CONSAGRADAS y las llevó a casa de un sacerdote, donde fueron consumidas "con fe viva y llorando". Son palabras del protagonista que todavía vive entre nosotros. El templo fue arrasado y desaparecieron ornamentos, vasos sagrados y muchas imágenes de gran valor artístico, entre ellas debemos mencionar, al menos, las imágenes de S. Lorenzo, S. Antonio, Sta. Rita, un Cristo Yacente y una Soledad, todas de Salzillo. También un Cristo en la Cruz de la escuela de Salzillo y un S. Teodoro vestido de romano que estaba en la capilla de la Arrixaca. Otras las conservamos porque el Ayuntamiento ordenó que fuesen trasladadas a la Catedral, donde quedaron custodiadas porque "no pertenecían a los ricos y los curas, sino al pueblo".
  • Desde 1939 hasta 1941, por estar destrozado el templo, se celebró el culto en la contigua Iglesia de Jesús y, después, se reanudaron en este templo lleno de muchas goteras y con un piso remendado de cemento, la oración de la comunidad, la veneración de las imágenes que no fueron destruidas, y la celebración de la Eucaristía y de los demás sacramentos.
  • A partir del 1950 se inició una amplia restauración. Se puso el piso de mármol, el tabernáculo y el altar, casi todos los retablos de las capillas, y se adquirieron muchas imágenes, vasos sagrados y ornamentos litúrgicos. Todo esto permanece.
  • 1977: Restauración de la Capilla de la Arrixaca con sus entornos y techumbre que amenazaban ruinas. La venerable imagen de la Arrixaca quedó retirada del culto por razones de seguridad y el Retablo y la Virgen del Amor Hermoso se trasladaron a la primera capilla del lado derecho de la nave central, donde se encuentran ahora.
  • 1983: Intervención antihumedad en los muros de la nave izquierda, la que limita con el Colegio, con un procedimiento muy costoso que se consideraba eficaz, pero no dio resultado. Todos los retablos de las capillas fueron rehabilitados. Se descubrió la piedra y molduras de las pilastras de la nave central y de los arcos de las capillas. Todo estaba recubierto con toneladas de yeso, tal vez por causa de la última epidemia de cólera en el siglo XIX. Este año se pintó todo el templo.
  • 1986: Consolidación del coro que amenazaba ruinas. Se puso un nuevo cortavientos y se pintó el atrio. Construcción del campanario y colocación de las campanas que, por encontrarse la espadaña en ruinas, estaban muchos años sin sonar. La estructura de hierro está esperando una torre.
  • 1988: Sobre las capillas laterales, se recuperaron nueve salones muy necesarios para la vida de la comunidad parroquial y se hicieron servicios sanitarios en este piso. Se abrieron escaleras en el lado izquierdo y se arreglaron las del lado derecho. Fueron restaurados los dos ángeles adoradores de Dupart que quedaron destrozados por accidente el 1 de octubre del 84.
  • 1992: Intervención de urgencia por derrumbamiento de parte de la cubierta del crucero y de los salones izquierda.
  • 1993:Remodelación de toda la zona de la sacristía y apertura de la puerta de entrada al templo por la parte de poniente, donde viven la mayoría de los feligreses. Se habilitaron dos grandes salones, dos despachos, dos servicios sanitarios y otras estancias.
  • 1996: Retorno de la Arrixaca a su capilla, después de 20 años de no estar expuesta a la veneración pública. Con las necesarias medidas de seguridad, se coloca en el "trono-altar" que vemos, dentro de una urna de cristal.
  • 1998: Consolidación de la parte central de la fachada, porque el aguilón amenazaba ruina y se habían producido muchos desprendimientos de cornisas y del arco central. Esta parte, desde los balcones para abajo, quedó sin rehabilitar. Refundición de la campana que queda del antiguo templo de S. Andrés, del año 1685.
  • 1999: Obras en las cubiertas de la cúpula, ábside y crucero. Restauración de las fachadas posteriores del templo. Reposición de nuevos ventanales y restauración de vidrieras de la cúpula.
  • 2001: Restauración, a cargo de Cajamurcia, de las imágenes de S. Andrés y S. Roque de Salzillo, y La Purísima de Roque López. Rehabilitación del Retablo que preside el templo y todo el conjunto del presbiterio.
  • 2002: Se acabará la de restaurar la fachada principal con sus balcones, ventanales y puertas. Se realizará una intervención muy importante en todas las enormes estructuras de madera y hierro que sostienen la techumbre de la nave central. Se renovarán todas las cubiertas de la nave central y naves laterales y el sistema de desagües, y se abrirán accesos necesarios a ciertos lugares ahora inaccesibles. Quedó sin restaurar la parte central de la fachada.
  • 2003: Rehabilitación de cuatro nuevos salones muy necesarios para en desenvolvimiento de las actividades parroquiales, restauración de servicios ya muy deteriorados y acondicionamiento de las escaleras de acceso a pisos altos.
  • 2004: Se acomete ya la restauración de la parte central de la fachada.  El nuevo co-párroco, Enrique Rica se ha responsabilizado ya de estas gestiones con la Comunidad Autónoma.
  • 2006: Se acomete la 4ª y última fase de la restauración del templo, prevista por la Consejería de Cultura. Se han realizado importantes intervenciones contra la humedad, desagües, nuevo pavimento, remodelación del presbiterio, restauración de los retablos del crucero, pinturas, cornisas, vidrieras, climatización, electrificación y alumbrado, megafonía, embellecimiento de la capilla de la Arrixaca, etc. Ha sido magnífica la dirección de los arquitestos D. Juan de Dios y D. Luis de la Hoz. También se ha renovado el salón situado a la izquierda del atrio.
  •  Teodoro, Mártir

    Según Torres Fontes señala en el libro Ligeros Apuntes relativos a una antigua Imagen Virgen de la Arrixaca al describir el interior del Convento de los Agustinos  en el crucero derecho habían un gran altar constituido por una grada, dos columnas y sobre la grada existía un sarcófago de cristales  que dentro de un armario con puertas contenía el cuerpo de San Teodoro Mártir regalado a la Comunidad de Agustinos y trasladados desde Roma en 1779.

    La descripción de dicho evento se cuenta en el manuscrito de Rocamora de 9 de abril de 1779 que sobre la traslación del cuerpo de San Teodoro Mártir dice así:

    De Roma remitió Fray Francisco Gutiérrez el cuerpo de San Teodoro mártir, regalándolo a Fray Salvador García que nombró mayordomos a D. Baltasar Ramos y D Pedro Serrano, quien al morir Fray Salvador no quiso ser ya mayordomo quedando solo D. Baltasar. El santo cuerpo desembarcó en Cartagena y lo llevaron al convento de San Agustín de allí ínterin fueron por él su mayordomo, Fray Juan Ponce, prior del Convento y Fray Miguel García, lego, con otros seglares, saliendo de Cartagena con la urna en andas entre cuatro hombres el 9 de abril, viernes por la mañana y al siguiente sábado a las cuatroy media de la tarde entraron en Murcia y lo llevaron al convento de monjas de Santa Ana. El viernes 16, por Orden del Ilustrísimo Sr. Obispo lo visitó el Provisor por si venia conforme. El Domingo 25 a las 6 y media de la tarde los sacaron en procesión que fue al convento de San Agustín: en las dos bocas calles para entrar en la plazuela de Santa Ana en cada un pusieron cuatro soldados milicianos con bayoneta calada, no dejando entrar sino a militares, clérigos y frailes: fue tal confusión, que en toda la carrera no se cabía por las calles y plazas alrededor de las una iban ocho cabos con bayoneta calada y por delante y la espalda cuatro capitanes que fueron convidados para alumbrar y resguardar dicha urna que sino era imposible llegara sana en la puerta de San Agustín pusieron seis soldados a acaballo no dejando entrar más que a la gente de la procesión”.

    Se trataba de un esqueleto revestido con pasta de cera para completar lo necesario a la figura en general, vestida de un traje romano como una cota; su posición casi yacente le deja apoyar la cabeza sobre el brazo y mano izquierda, y la derecha la extiende sobre el muslo; su cabeza se encontraba ceñida con una corona de flores y a sus pies había un casco de cartón, delante de la figura un espadín de los usados en el último tercio del Siglo XVIII.

    Sabido es que el 2 de agosto del 1835, el Convento de San Agustín se intentó incendiar y que el 15 del mismo fue profanado, de esta manera fueron arrasados los altares, las imágenes y la decoración de Pablo Sístori. El templo quedó destinado a cuartel y posteriormente como almacén público de leña y carbón. ¿Fue ese el momento de la desaparición de los restos del mártir Teodoro?

    Andrés Silvente González

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    1.- Javier Fuentes y Ponte “ligeros apuntes relativos a una imagen antigua de la Santísima Virgen” pag. 46 y pag. 87.

    2.- Noticiario de Rocamora 1779 de 9 de abril.


    Nuestras campanas

    Después de 25 años sin poder tocarlas, se inauguraron el 16/12/1987.

    1. La más grande, que da a la plaza, se llama MARÍA ANDREA. Tiene esta inscripción: "Se yzo siendo cura D. Pedro González y fabriquero D. Juan Montoro. Año 1815".

    2. La segunda en tamaño, que queda a la izquierda mirando desde la plaza, se llama SAN AGUSTÍN. Inscripción: "A impulso de los desvelos y limosnas del Ilmo. Sr. Obispo D. Mariano Barrio y bienhechores de la Diócesis de Cartagena. La hizo J.M.O. Año 1850".

    3. La tercera en tamaño, que queda a la derecha, se llama JESÚS – MARÍA Y JOSÉ. Inscripción: "Andrés Senac e hijos, año 1821".

    4. La más pequeña, que no se ve desde la plaza, se llama JHS – MARÍA – JOSEPH – SAN ANDRÉS – BÁRBARA. Inscripción: "1685". Proviene del anterior templo de S. Andrés. Fue refundida en 1998 y se perdió la antigua inscripción.

    ¿Sabías que...?

    En nuestra Parroquia, tenemos una RELIQUIA DE SAN JUAN PABLO II, PAPA. El 29 de marzo del 2011, Don Enrique Rica Belmonte (antiguo párroco), Marek Makowski (antiguo coadjutor), Andrés Silvente y Ana Bernal y José López y Antonia López fueron recibidos en la Sede de la Curia Metropolitana de la ciudad de Cracovia (Polonia). Se trata de la Archidióceses del que fuera Secretario Personal del Papa Juan Pablo II, Stanislao Dziwisz. Con la celebración de dicho encuentro, se hizo entrega a la Parroquia de San Andrés y Santa María de la Arrixaca de Murcia una reliquia "ex-indumentis" de nuestro siervo de Dios, ahora santo.

    Pincha aquí para ver las fotos.

    ¿Sabías que...?

    En el Diario de Murcia del 4 de diciembre de 1887 (número 3179), año IX desde la aparición de Diario, se publicó un dialogo (evidentemente inventado) con ocasión del Acto de Traslación de la Iglesia de San Andrés, en estado de deterioro, a la Iglesia de San Agustín. El Diálogo, lleno de una especial ironía, se escenificó de la siguiente manera:

    San Agustín: ¿a qué vienes Andrés?
    San Andrés: a quedarme Aquí.
    San Agustín: pues y yo, ¿qué voy a ser desde ahora en adelante?
    San Andrés: tú lo vas a ser todo. Yo soy el que no seré nada.
    San Agustín: ¿cómo es eso?
    San Andrés: mira, esta iglesia siempre será tuya, siempre dirá la gente voy a San Agustín; y a mí no me nombrarán para nada.
    San Agustín: pues, hijo, eso tiene el colarse en casa de otro.
    San Andrés: yo no me he colado, esque me han traído; yo hubiera querido mejor morir aplastado en la única casa que he conocido toda la vida, que no venir; ni por mejoría mi casa me dejaría.
    San Agustín: Andrés, no digas eso: aquí estarás más ancho, aquí te verá la gente que nunca te ha visto. ¡Ya verás tú qué octavario hacen aquí; y qué señoras y qué señores que vienen! ¡Ya verás tú qué flores de mayo!
    San Andrés: pero y mi amigo San roque, ¿dónde lo vamos a colocar? ¿Cabrá aquí el modesto gremio de los Alpargateros, con las muy Ilustres cofradías y asociaciones de la Virgen del Amor Hermoso y del Santísimo?
    San Agustín: ¡Andrés, aquí cabe todo!
    San Andrés: ¡Agustín, Agustín! Tú sabes mucho; pero mira que a mí me asparon una vez y no me fío de nadie.
    San Agustín: no tengas cuidado, Andrés, en entendiéndose tu sacristán y el mío. La paz del Señor será con nosotros.
    San Andrés: pues mira, compañero, ya que te preparas a tenerme en tu casa de pupilo y me franqueas toda la casa, yo no te daré que sentir; y eso de los sacristanes, que uno de los dos tiene que sucumbir, el tuyo o el mío, que los arregle
    Nuestra Señora de la Arrixaca, porque si ella no puede, Dios no lo arregla.

    Fuente: Diario de Murcia 4 de diciembre de 1887.


    Andrés Silvente González