PASTORAL: ENFERMOS

"La preocupación, la asistencia y la oración por los enfermos forman parte fundamental de la vida de la Iglesia y de todo cristiano." (Papa Francisco)

La Pastoral de Enfermos en nuestra Parroquia

La Pastoral de enfermos llegó a nuestra Parroquia de San Andrés de Murcia allá por el año 1980. La primera comunidad del Camino Neocatecumenal, recuerdo, estábamos en una asamblea dilucidando la manera de incorporarnos de lleno en “Servicios Parroquiales”. Nos lo comunicaron como he dicho y fue acogida esta Pastoral con mucho entusiasmo. El Sr. Cura Párroco y también el Coadjutor nos informaron de cuántos enfermos tenían. A ellos también les agradó mucho esta atención de los seglares. Como digo, nos dijeron el número enfermos y calles dónde debíamos ir. Nos hicimos grupos, y salimos de dos en dos. Aquello a todos nos gustó y el enfermo y familiares estaban muy contentos y nos acogieron muy bien, y así hasta ahora.

Organización:

“Siempre el Párroco responsable”; pero hay una responsable que es con quién se mantiene la unión con la Diócesis. Hay varios grupos formados que visitan a los enfermos cada 8 o 15 días. Cada pareja se organiza según sus necesidades. La responsable de la pastoral tiene informado al Sr. Cura Párroco de cómo va todo. La Diócesis, de vez en cuando, nos reúne con al presidenta y el sacerdote de la zona y valoramos como va todo a nivel general. Una vez al año, normalmente a principio de curso, nos reunimos toda la provincia, toda la Diócesis de Cartagena, vienen de todas las parroquias. Nos solemos reunir en los Maristas, ya que somos muchos. Cada pueblo o pedanía cuenta su experiencia, y constatamos que todo el mundo hace esta misión con mucho agrado.

Misión:

No se trata sólo de visitar al enfermo, es preciso ver como vive, social y económicamente, hay que estar presto a todas sus necesidades, no sólo las espirituales. Por supuesto, los enfermos son visitados por el cura tantas veces como fuese necesario. En algunos casos, el enfermo llega a confiarnos lo que no hace con sus propios familiares. Hay, por tanto, que tener tacto y ser prudentes porque lo mismo le puedes arreglar para que coma o lavar los pies, o entero, porque el enfermo no puede. El verdadero visitador de enfermos debe ver lo que pasa, como dije anteriormente, y estar presto al servicio, y hasta hablar con la asistenta social par solucionar problemas económicos o de otra índole donde no podemos llegar.

El día del enfermo:

Se celebra anualmente. El día que la Diócesis fija el día del enfermo, las visitadoras van preparando a los enfermos para ir a la Iglesia, impedidos o no se les prepara lo que necesiten para que vayan a la Santa Misa organizada para ellos, y también reciben la “Santa Unción de Enfermos”. Es un día muy importante para ellos, son conscientes de la grandeza de los sacramentos que van a recibir y rebosan alegría y agradecimiento.

Experiencia:

Desde el primer momento nos damos cuenta que más que dar nosotros, nada más que compañía, la Pastoral nos aporta mucho. Notamos en nuestras reuniones que la gente es feliz, nos convertimos en sus confidentes. Yo soy visitadora y mi experiencia es tan grande, y tantas cosas he vivido que sólo os diré una o dos cosas: Para mi, ha sido una catequización completa, empezando porque tienes que abajarte para que el otro se sienta cómodo. En varias ocasiones, el enfermo “no creyente” nos ha recibido con reservas, y cual sería mi admiración cuando me pedía que fuera el Sr. Cura. En una ocasión la familia de un enfermo de cáncer de pulmón me llamó a las tres de la madrugada para que fuese el cura y arreglara yo con él todo lo referente al entierro. Todo esto es muy gratificante. Como visitadora tengo que agradecerle a esta Pastoral de Enfermos, la necesidad de humildad y de amor que he experimentado. Como dije antes, tienes que ser muy prudente y ver no sólo al enfermo sino a su entorno.

Dios te ha puesto ahí y tienes que defender tu sitio.

Lola Miras